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OPINIÓN/ La crisis del gas natural y la falta de una política nacional

Escribe:  Mg. Ing. José Antonio Mansen Bellina

Una crisis anunciada

El Perú atraviesa una crisis energética de proporciones sociales significativas debido a la interrupción del suministro de gas natural proveniente de Camisea. El incendio ocurrido en dos válvulas ubicadas en el km. 43 del gasoducto operado por Transportadora de Gas del Perú (TgP), afectando gravemente los ductos de Gas Natural Licuado (GNL) de 32 pulgadas y de Gas Natural Seco de 14 pulgadas, paralizando el abastecimiento al transporte, generadoras de energía eléctrica e industrias de Lima, Callao e Ica.

Más allá del siniestro, lo que esta crisis revela es una falla estructural de fondo: la ausencia de una política nacional de hidrocarburos que garantice la continuidad operativa del sistema energético del país.

El concepto de redundancia: el «plan B» que no existió

En ingeniería de hidrocarburos, la redundancia es un principio básico. Consiste en duplicar componentes críticos —tuberías, bombas, válvulas, rutas alternativas— para asegurar que, ante una falla, el sistema pueda seguir operando sin interrupciones.

La redundancia no es un lujo, es una exigencia técnica. Implica contar con rutas alternas, equipos de respaldo y sistemas de “by pass” que permitan aislar tramos dañados sin detener el flujo. Todo ello debe estar respaldado por un Sistema de Integridad de Ductos (D.S. N° 081-2007-EM), principalmente en las Áreas de Alta Consecuencia, el mantenimiento preventivo y correctivo programado.

En el caso del gasoducto de Camisea, este «plan B» brilló por su ausencia.

Lo que dice el contrato: obligaciones incumplidas

El Contrato Boot Concesión de Transporte de Gas Natural por Ductos de Camisea al City Gate, suscrito con TgP, es claro en sus disposiciones técnicas. En el Anexo N° 1, se establece:

  Estabilidad del sistema: Debe operar de manera estable en condiciones normales y de emergencia.

  Disponibilidad: El sistema debe garantizar una disponibilidad del 99% anual, restringiendo paros no programados.

  Redundancia: Se exige explícitamente la suficiente capacidad de respaldo y redundancia.

  Estudio de disponibilidad: La concesionaria debe presentar un estudio que considere tiempos promedio entre fallas (MTBF) y tiempos promedio de reparación (MTTR).

De acuerdo con estas cláusulas, TgP debió haber presentado ante Osinergmin un plan de respaldo y redundancia debidamente evaluado. La pregunta es: ¿se cumplió con esta obligación? ¿Fue aprobada por Osinergmin?

Ducto paralelo, “loops” y otras alternativas técnicas

Ante la emergencia, han surgido diversas voces proponiendo soluciones. Algunos expertos sugieren que se debió haber construido un ducto paralelo al sistema existente, uno para gas natural y otro para gas natural líquido, que operen como “stand by”. Sin embargo, esta opción no está contemplada en el contrato y plantea interrogantes complejas:

  • ¿Quién hubiera asumido el costo de construcción?

  • ¿Los ductos permanecerían llenos o vacíos?

  • ¿Cómo se financiaría su mantenimiento permanente?

En la industria de oleoductos y gasoductos, no existe una norma que obligue a construir un ducto paralelo en “stand by”, pues se asume que el sistema de redundancia ha sido correctamente diseñado y evaluado.

Una alternativa más viable y realista era la construcción de los llamados «loops», contemplados en modificaciones contractuales posteriores al contrato primigenio. Estos tramos paralelos al ducto principal permitirían aislar sectores en caso de dañados y continuar el bombeo. De haberse construido el “loop” entre Las Malvinas y Chiquintirca, el incidente del kilómetro 43 podría haber sido controlado sin paralizar el suministro.

Soluciones inmediatas: el espejismo de la planta de regasificación

Otra propuesta surgida en la coyuntura es la instalación de una planta de regasificación. Sin embargo, esta opción está lejos de ser una solución de corto plazo, porque el proceso incluye:

  • Diseño preliminar de ingeniería y posteriormente el definitivo.

  • Estudio de Impacto Ambiental (EIA): No menos de 4 años, entre trabajo de campo, gabinete, talleres informativos y aprobación por el Senace.

  • Construcción: Entre 2 y 4 años adicionales, dependiendo de la capacidad.

La ubicación más recomendable sería construirla en las facilidades de Pampa Melchorita, donde ya opera Perú LNG, pero incluso en el mejor escenario, su entrada en funcionamiento tomaría varios años. Esto solución no resuelve la emergencia actual.

El problema de fondo: una planificación estratégica ausente

Más allá de las soluciones técnicas inmediatas, el país enfrenta un problema estructural: la falta de una política nacional de hidrocarburos.

El Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050, actualmente en revisión por el CEPLAN, adolece de programas concretos que incluyan proyectos específicos para garantizar la seguridad energética del país. Mientras tanto, el Libro Anual de Recursos de Hidrocarburos 2024, del Ministerio de Energía y Minas, estima que las reservas de gas natural, al ritmo actual de consumo, alcanzarían únicamente para 13.5 años, si no se descubren y explotan nuevos yacimientos.

No hay una hoja de ruta, no hay visión de largo plazo y sin ella, cualquier crisis energética futura será solo cuestión de tiempo.

Conclusiones y llamado a la acción

Crisis del gas en Perú: qué pasó con Camisea, cómo afectó al mercado y cuándo se normalizará el abastecimiento | EL COMERCIO PERÚ

El incendio en el Km. 43 no debe ser visto como un hecho aislado, sino como el síntoma de una enfermedad más profunda. Es urgente:

  1. Investigar a fondo las causas del accidente y determinar responsabilidades.

  2. Exigir a TgP el cumplimiento de sus obligaciones contractuales en materia de redundancia y disponibilidad.

  3. Retomar los proyectos de infraestructura postergados, como los “loops”, que aumentan la confiabilidad del sistema.

  4. Diseñar una política energética de Estado que incluya exploración, explotación y transporte de hidrocarburos con visión al 2050.

El gas de Camisea es un recurso estratégico que ha impulsado el desarrollo del país durante dos décadas. No podemos seguir administrándolo con improvisación.

Por lo tanto, garantizar su continuidad de Camisea, no es solo una cuestión técnica, es una responsabilidad nacional.

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