En otras palabras, Rafael López Aliaga, que ya no tiene votos que sacar contra el «panetón rojo», le dice a la ganadora de la primera vuelta con 17%: ¡Quítate tú para ponerme yo!
A una semana de haberse producido la primera vuelta electoral en el Perú, Rafael López Aliaga ha dicho que a Keiko Fujimori la ganaría en segunda vuelta hasta un «panetón rojo», precisamente el mismo «panetón rojo» que le está ganando a él por un puñado de miles de votos su pase a medirse con la señora Fujimori en la segunda vuelta. López Aliaga alega que la señora Fujimori, que ha obtenido 17% del electorado, traicione a sus votantes sumándose al coro de quien la ha insultado durante toda la primera vuelta para declarar nulas las elecciones porque al señor RLA le han hecho fraude.
Un fraude que hasta el día de hoy no ha podido demostrar más que blandiendo teorías de la conspiración en la que delirantemente ahora mete a la señora Fujimori. Y después de todo esto, a modo de orden, le impele para que no se presente a una próxima elección porque ella divide. En otras palabras, Rafael López Aliaga, que ya no tiene votos que sacar contra el «panetón rojo», le dice a la ganadora de la primera vuelta con 17%: ¡Quítate tú para ponerme yo!
¿Con qué derecho? Primero que pruebe que todos los desaguisados del proceso electoral corresponden a un fraude concertado para perjudicarlo. Que denuncie a los conspiradores, que ponga nombre y apellido a las cabezas del contubernio. Y una vez hecho eso, que pida lo que le faculta la ley en el tema de nulidad de elecciones a la autoridad que corresponda. Todo esto, sin embargo, nos debe hacer recordar que el señor López Aliaga, por más de derecha que sea, está postulando a la presidencia del Perú. Salvo que ya hayamos tirado la toalla y creamos que el Perú es un país de locos.