DESTACADASOPINIÓN

OPINIÓN/ Claves del 7 de junio: Voto en contra, voto perdido y efectividad de campañas.

Escribe:  Manuel Ernesto Bernales Alvarado.

 

Senadores y diputados ya están; salvo sorpresas, serán juramentados.

El proceso de esta etapa con desconfianzas, descréditos, simplificaciones, dogmatismos y casi más de lo mismo y los mismos, en odios y negaciones absolutas, continuará hasta las elecciones subnacionales: gobiernos regionales de los departamentos y municipalidades.

Vivimos en una República con las características que la constitución actual, ratificada en referéndum y con muchas modificaciones buenas, malas y feas desde 1993, han añadido y reemplazado a las dos inmediatas anteriores de 1979 y 1933.

Ninguna, por sí misma, ha cambiado a la sociedad y al Estado, salvo el Estatuto Revolucionario de la Fuerza Armada de 1968, que dejó vigente la de 1933 en todo lo que no se le oponía [sic]. Este mix legal duró 11 años en el cual  el Perú marcado por una colonialidad y crecimiento desigual dio paso al protagonismo de nuevos sectores populares y una crisis del Estado cuyo impacto y extensión aún están presentes. 

Tuvimos 11 años, 1968-1979, de intenso , amplio y profundo intervencionismo de estado con sistema y práctica de  planificación indicativa, no socialismo, como reza la narrativa simplificadora y falsificadora, abanderada por grupos conservadores  reaccionarios, hoy diversos en toda la escala social.   

El intervencionismo de estado alimentado no solo por izquierdas sino por la CEPAL y aún por la Alianza para el Progreso y nacionalismos  tradicionales  e innovadores o revolucionarios, arranca en 1962 con el primer gobierno militar institucional que bloqueó el acceso al poder del APRA y gana las elecciones la Alianza Acción Popular-Democracia Cristiana, de la cual se desprendió el PPC, luego el efímero Movimiento Socialista Comunitario, cuyos miembros fueron parte o simpatizantes del gobierno de Velasco, después cofundadores del Partido Socialista Revolucionario  y de la Izquierda Unida.   

Tal sucesión de regímenes políticos  continuó con el primer belaundismo, para institucionalizarse en el periodo de Velasco y aún mantenerse con Morales y el retorno a la democracia formal, ya no de idealizada participación plena.

De 1980 a 1990,  hubo tres presidentes y una crisis más fuerte que la de los 70, que alimentó el primer García, el declinio de la Izquierda Unida dentro del régimen democratico; mientras se crearon, rompieron o reaparecieron diversos grupos no solo marxistas-leninistas sino estalinistas, maoístas y aun albaneses, además de trotskistas, miristas, vanguardistas, comunistas y socialistas revolucionarios (¿los viejos no lo eran?), hasta la insurgencia de Sendero Luminoso.  Este salió del desgajamiento maoísta; su; doctrina y praxis fue polpotiana más que maoísta; con el MRTA, compartieron lo esencial: subversión terrorista o terrorismo subversivo. 

Esta identidad se desdibujó erróneamente cuando solo fueron caracterizados como actores parte de un conflicto armado interno, para principalmente determinar que el Estado practicó terrorismo de Estado, cuando lo que hubo fue lo que en doctrina internacional es terrorismo subversivo y contraterrorismo del Estado. Esto se evidencia porque comunidades, sindicatos, movimientos rurales y urbanos laicos y religiosos lucharon contra Sendero y el MRTA asimismo tuvieron víctimas, no pocas, por el accionar del gobierno del Estado y este, no pocas en las fuerzas del orden: policías, militares, jueces, fiscales….

Catorce años rigió la Constitución de 1979 que introdujo o reafirmó cambios importantes, sin duda, pero lo que es el régimen político no cambió sustantivamente, sino que se amplía y diversifica en actores y normas, que pasando por 1990-1992 se prepara la actual que lleva ya 43 años: tres años menos que la 1933.

En todos esos periodos, partes de una  larga duración, hubo fracasos, frustraciones, avances, retrocesos y éxitos. Desde 1940 los peruanos son  más, más en urbes y litoral izados.

Desde 1940 los peruanos son  más, más en urbes y litoral izados y diversos en predominantes  mestizajes y alrededor de 4 millones  en el extranjero.

Hoy somos el resultado de ese largo proceso multidimensional, contradictorio, asincrónico, con déficits graves, potencialidades, capacidades y circunstancias, ahora mundiales o globales propias de un cambio multidimensional de era, de mundo, global, que va desde las religiones hasta los mestizajes, migraciones, guerras, comunicaciones, avances científicos técnicos hasta la inteligencia artificial, IA, creada y dominada por pocos centros de excelencia y poder mundiales, estatales y no estatales, principalmente empresariales en investigación y desarrollo para campos de seguridad, defensa, bienestar y rentabilidad, con desigualdades en valor añadido y compartido que parecen crecientes e inevitables en lo civil y lo militar. 

Con esta Constitución y sus modificaciones hemos devenido mal en lo político, 3 Poderes y 3 niveles de gobierno, pero el crecimiento logrado y que puede y ser mejorado en seguridad y desarrollo humano con planificación global, regional y sectorial, no se puede logros aboliéndola sino aprovechándola más y mejorándola no empeorándola, salvo que se produzca un proceso y momento constituyente.

En este Perú nuestro, las elecciones generales siguen evidenciando que los elegidos y los principales perdedores, son primeras minorías. Las victorias arrojan un porcentaje alrededor del 25% del total del padrón electoral, baja representatividad, legitimidad, conflictividad, y sobre todo mala gestión de los poderes del Estado y no solo de uno, sea Ejecutivo o Legislativo, sino del Judicial, Electoral y la Fiscalía, para hacer la lista corta.

Campañas, debates de primera y segunda vuelta, evidencian que salvo un par de excepciones ¡reiteran sus narrativas, campañas antis, ausencia de una visión y propuestas de nivel sustantivo, de Estado! con predominio de fórmulas reduccionistas, simplificadoras, alimentadas por cada quien, por la prensa tradicional y redes, por los tres niveles de gobierno, por la educación en sus niveles y modalidades que llevan ¡más de 46 años! 

La sociedad peruana en lo político que hoy tratamos, sufre de grave deseducación, fruto del desastre acumulado pese a inversiones, experiencias y logros importantes no estatales, particulares, privados y públicos.

El debate llamado técnico y por técnicos,  ha mostrado que los contendientes repiten sus creencias e ideas, dirigidas a reafirmar sus identidades cosmovisiones, adherentes convencidos y de rechazo visceral , unos desembozados, otros edulcorados, lo que es un debate político en el nivel precario que se muestra, salvo excepciones. 

En el debate pasado el tema económico mostró un actor con ideas claras y documentadas, experimentado, sosegado; ¿«orden versus caos» será suficiente?    El otro actor se vio desbordado en sus emociones, con menos experiencia de gestión e ideologizado ¿El anti Keiko será suficiente? ¿Cuanto añorara el anti Lima y la narrativa pobres en país rico?

La efectividad es lo determinante. Y ella es fruto de la gestión política o acción política de largo, mediano y corto plazo, no solo inmediata, porque hay el anti fujimorismo, que ya no es anti fujimontesinismo,  ni anti fujiaprismo, sino anti keikismo. Del otro lado prima el anticomunismo omnicomprensivo, simplificador. Esos antis presidieron en la primera  vuelta.

Sigue vigente el voto anti y ¡reaparece el voto desperdiciado!

Este es el marco de los debates:  una campaña política previa a la convocatoria legal.      Puede ser, para ambos, ocasión de mensajes dirigidos a convencer a indecisos o desengañados de la política  y políticos, incluidos aquellos que se presentan como técnicos.

Trasluce que se juega con el odio y el miedo. 

Las campañas emplean las reglas básicas de la propaganda negra y del rumor. 

La cuestión es que hay más de dos millones de ciudadanos, principalmente jóvenes y de otras edades aquí y en el extranjero de entre los cuales se inclinará la balanza por una u otro, si es que de los perdedores de la primera vuelta no salen los electores que inclinen la balanza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *