El exmandatario Alejandro Toledo volvió a solicitar, ayer domingo, que se le otorgue la gracia presidencial a fin de poder abandonar la prisión y volver a su hogar debido a los problemas de salud que padece.
Afirmó que tiene cáncer y espera que el Ejecutivo analice su caso para que pueda dejar la prisión. Además, afirmó que afronta un duro panorama debido a la muerte de su suegra.
Toledo afirmó en una entrevista tener cáncer y serios problemas cardiacos. En ese sentido, aseguró que ni bien le otorguen su pedido para salir del penal de Barbadillo continuará su tratamiento en una clínica.
«Le pido a la señora Keiko Fujimori, que recibió un mensaje mío cuando murió su papá, que por favor acelere el proceso de mi pedido de gracia presidencial, porque no quiero morir aquí en la cárcel»,dijo el exjefe de Estado al programa Sin rodeos,de Milagros Leiva.
El ex mandatario afirmó que vive momentos «extremadamente difíciles» tras la muerte de su suegra, Eva Fernenburg, pues, debido a la situación legal que afronta tanto él como su esposa Eliane Karp, no pueden realizar su entierro.
«La quieren incinerar y nosotros no queremos. Yo quiero ir a visitarla, aunque sea en su tumba. Ese es el enorme drama que tenemos, no tenemos a nadie quien la pueda enterrar, porque mi esposa Eliane es la única hija y ella injustamente, por lo que han hecho los señores Lava Jato, la están persiguiendo y han puesto una luz roja en Interpol. Entonces, ella no puede salir de Israel»,explicó.
El expresidente reconoció que habla todas las semanas con su esposa, que vive desde Tel Aviv, para conocer su situación.
Eliane Karp pide indulto para Toledo
Por otro lado, Eliane Karp pidió, igualmente la mañana de ayer, a Keiko Fujimori otorgarle el indulto humanitario a su esposo Alejandro Toledo, quien cumple 20 años y seis meses de prisión por el caso Interoceánica Sur, específicamente por los delitos de colusión agravada y lavado de activos.
Karp dijo que Toledo se encuentra mal de salud y bajo cuadros de “estrés” y de “ansiedad”, por lo que pidió que el expresidente se acoja a la Ley 32181, que establece que los mayores de 80 años, por razones humanitarias, afrontarán su condena bajo arresto domiciliario.
Por otro lado, la ex primera dama anunció en RPP el fallecimiento de su madre Eva Fernenbug en Bruselas. Ella también afrontaba un proceso penal por el caso ‘Ecoteva’.
“Voy a hablar de un tema que casi me da un ataque cardiaco ayer. Y eso es debido a la actitud de los jueces de seguir durante años y años con culpas que no nos dejan defendernos. Ayer falleció mi mamá, cuando le faltaba muy poco para 100 años de vida”, declaró.